Las empresas estaban enfrentando desafíos importantes para gestionar su infraestructura de T.I. tales como, dependencia de personas específicas, incertidumbre en la disponibilidad del servicio, variabilidad e inconsistencia en el tiempo de atención de sus incidentes y adicionalmente un enfoque de atención más reactivo que proactivo. Lo anterior daba como resultado una alta exposición a riesgos de continuidad operativa del negocio e impactos en la productividad. Con el fin de aportar con la solución, Nexos desplegó progresivamente cada una de las tres etapas de su servicio de gestión de infraestructura, a través de las cuales se identificaron las fortalezas, se tomaron acciones para llevar la gestión a un punto de estabilidad, continuidad y seguridad y finalmente se inició una etapa de operación y gestión continua. Como resultado, las empresas ya cuentan con un ambiente estandarizado que disminuye costos operativos y de mantenimiento facilitando el control y gracias al enfoque predominantemente proactivo se ha reducido el nivel de incidencias. En consecuencia, la organización disminuyó la exposición a los riesgos de continuidad operativa, incorporó una operación más costo-efectiva y aumentó los niveles de servicio.
